EL BROTE de sarampión en Chihuahua ya supera los 3 mil 300 casos desde febrero. Y aunque se trata de una enfermedad que puede prevenirse con una vacuna, la situación actual demuestra que muchas personas no están protegidas. Esa es la urgencia que enfrenta el Gobierno del Estado, que solo la semana pasada aplicó más de 42 mil vacunas con el apoyo de brigadas federales, estatales y del sistema de salud nacional.
La movilización ha sido intensa, 116 brigadas recorren comunidades, zonas agrícolas y centros de trabajo. Las dosis se aplican en centros de salud, en puestos móviles y también directamente en hogares. Desde que se detectó el brote, suman más de 369 mil personas vacunadas. Pero el virus no se detiene con números, se detiene con responsabilidad individual y colectiva.
La gobernadora Maru Campos ha insistido en que esta emergencia sanitaria no la va a resolver ningún gobierno por sí solo. Y tiene razón. La vacuna es gratuita, es segura y está disponible, pero sigue siendo necesario convencer a quienes aún dudan o simplemente lo han postergado. Hoy no se trata solo de cumplir con una campaña de salud, sino de romper una cadena de contagio que sigue activa.
El sarampión es muy contagioso, y aunque para muchas personas puede parecer una enfermedad del pasado, lo cierto es que sigue siendo peligrosa. Por eso el llamado a vacunarse.
